domingo, 3 de marzo de 2013

Kamarata tierra Sin Igual


Correr contra el tiempo  se ha vuelto una obsesión en una ciudad como Caracas.  Muchos son los factores que nos limitan a entrenar en periodos estrictos. Esta situación nos convierte en  verdaderos verdugos de cronómetros, realidad que nos hace, en muchas ocasiones mas rápidos, sin embargo en mi caso particular me aleja de la libertad produce correr sin tener que estar pendiente del  segundero.

Volver a los inicios es una posibilidad de retomar la pasión por lo que haces, el automatismo convierte el correr en rutinario, lo que puede generar distancias entre lo que dice el reloj y lo que expresan los sentimientos.

Esta reflexión la comparto después de participar en un intercambio con la Comunidad de Kamarata y el Proyecto de Responsabilidad de Social del Banco Exterior, Mundo Sin Igual. Los Kamaracotos habitan la región Sur-Este del Auyan-Tepui en el Estado Bolívar y están distribuidos entre Uruyen, Kavac, Santa Marta y Kamarata.   Uruyen fue el primer asentamiento  la zona, y desde allí es donde comienzan las excursiones a la Cima del Auyan-Tepuy.


El proyecto Kerepacupai Vena que realiza en el equipo de Ascenso con el patrocinio y desarrollo del Banco Exterior en la región fue la chispa que necesitaba para comenzar una nueva aventura. Correr casi 60 kilómetros   hasta la cima del Auyantepui y bajar hasta Kavak en el menor tiempo posible.  


Estos inventos no cuentan con guías que indiquen el camino, ya que generalmente ellos suben y bajan en 7 días con turistas, pero si con amantes de la naturaleza   que buscan experiencias y conexiones intensas.

Partimos desde Kavak a las 4:30 de la mañana y nuestra primera parada fue Guayaraca, amaneció sobre la sabana y llegaría el momento de la selva, El Danto, El Peñón, Palomas y finalmente las dos grandes torres que marcan el tramo final del camino hasta la Cima del Auyan.  El ascenso  fueron 28 kilómetros exactos desde Kavac con un desnivel positivo de 2450 metros que cumplimos en 5:28:00 (Horas).


El descenso fue más complicado, decidimos hacerlo por las mesetas selváticas del Tepuy, lo que hacía más largo y complicado el camino. La ruta atraviesa varias quebradas y saltos como los del Rio Uruyen, Ukaima y Kavac. Lo denso y virgen de la selva genera un contraste indescriptible de sensaciones, Selva-Sabana, Sabana-Selva y así durante 30 kilómetros hasta cumplir los 58 kilómetros que separan a Kavak de la cima del Auyan y de vuelta hasta Kavac.  Un recorrido que completamos en poco mas de 10 horas y que nos dejo mucho más que una cumbre.

De regreso en Kamarata en una de las actividades de grabación preguntaron: ¿Qué se necesita para hacer esto que nadie había hecho ni intentado? Desde las entrañas de la naturaleza surgió un sentimiento expresado en voz … “Solo se necesita pasión y lograr la conexión con todo lo que te rodea…”

Cerowaro Ina Nengui Auyantepuy Pona Ruben Dakaro, Ina Nesemboiga !!!
AWATONVIT TAURE




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