domingo, 5 de agosto de 2012

Como ganar en los Juegos Olímpicos...Y no morir ante el ego del intento...


Comienzo esta entrada escribiendo sobre  los Juegos Olímpicos Londres 2012. Hace un par de días tuve la suerte de disfrutar de los 10.000 metros hombres y digo disfrutar porque esa particular carrera rompió con el dominio africano y de grandes nombres como Keninisa Bekele y Zersenay Tadese. La partida se dio como en muchas ocasiones, siguiendo el modelo clásico, los eritreos tomaron protagonismo, luego los etíopes y posteriormente los kenaitas. Cada equipo corría defendiendo sus intereses en la clasificación.

En la lista de participantes figuraban nombres como Mohamed Farah, somalí de nacimiento pero nacionalizado británico y Galen Rupp, de origen alemán pero nacido en los Estados Unidos. Ambos entrenan con el mismo Coach, Alberto Salazar. Rupp y Farah avisaban que llegaban a los juegos con sed de protagonismo. Sus marcas del año estaban por debajo de 27 minutos. Farah con el mejor registro de la temporada y Rupp siendo el primer americano en bajar los 27 minutos. Sin embargo en las carreras olímpicas donde predomina la táctica sobre la marca poco importan los tiempos previos.

Al paso de los 5000 metros los africanos se mantenían unidos, todos en bloque. Los eritreos orquestaban su táctica para Tadese, los Etiopes para Bekele y los Keniatas para Masai. Sin embargo, unos pasos mas atrás Farah y Rupp habían planificado hacer equipo. 

Pasaban los kilómetros y mientras los fotógrafos seguían pendientes de los africanos, el equipo Farah-Rupp hacia de las suyas. Los confiados africanos no tenían tiempo para pensar en un americano y un ingles, estaban preocupados en cuidarse de sus rivales de continente.

Los últimos 400 metros fueron  históricos, Farah tomó la punta y Rupp seguía los pasos de su compañero, en ese momento los grandes tenían que conformarse con el tercer lugar. Etiopes, Eritreos y Keniatas corrían impotentes siguiendo los pasos de los dirigidos por Alberto Salazar que ocuparon el primer y segundo lugar del podio respectivamente. Una victoria inédita que rompe con la hegemonía africana en la distancia y que ademas deja elementos para la reflexión.
En conclusión me atravería a señalar que Farah y Rupp llegaron a la prueba en condiciones de  inferioridad  con respecto a los africanos, que conformaron equipos con al menos 3 atletas clasificados. A la dupla Anglo-Americana no le quedaba  otra opción que trabajar juntos, así habían entrenado y debían consolidarlo en la prueba si querían estar en los primeros lugares. 

En la carrera  no solo  valía el buen momento de forma física sino la  aplicación de una planificada  estrategia   ¿ Quien podría imaginarse lazos tan fuertes entre dos atletas de distintos países para vencer el poderío africano? Lo cierto es que después de esta carrera nuevos serán los paradigmas a romper en la historia moderna del atletismo!





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